La Gestalt y los 3 niveles de conciencia

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Una herramienta sencilla para ser más feliz: Conectar, sentir y percibir tus 3 niveles de conciencia

Una invitación a distinguir, sentir y percibir la vida en 3 niveles de conciencia: cuerpo, emoción y pensamiento. ¿Qué pasa en cada nivel, y qué sentido tiene hacer este ejercicio? ¡Amplía tu nivel de percepción en el aquí y ahora! 

Basado en el libro que los terapeutas Gestalt, Jordi Gil y Marcelo Antoni, publicaron recientemente «¿De qué te das cuenta?

 

Cuerpo, mente y emoción:

El sentido de hacer esta subdivisión en los 3 niveles de conciencia es:

  • Afinar nuestra conciencia corporal, emocional, y cognitiva… Son las 3 formas que la mayor parte de las personas tenemos de sentirnos y percibirnos.
  • Discriminar qué nos sucede en cada momento, para avanzar en la vida.
  • Potenciar y agudizar nuestro darnos cuenta. 
  • A posteriori, en el vivir cotidiano, esto nos permite que nos sea más fácil reconocer nuestra experiencia.
  • Conectar cuerpo-emoción-pensamiento… y ser coherentes con la totalidad que somos.

¿Qué información puedo tener de cada nivel de conciencia, y para qué?

Ejercicios corporales, somáticos

Nos ayudan a darnos cuenta de cómo se traducen nuestras experiencias a nivel somático. Por ejemplo: cómo se traduce en mi cuerpo que alguien me dé una mala noticia o que me invite a una fiesta la chica que me gusta. Se trata de darse cuenta de las principales polaridades que registramos en nuestro organismo: tensión-distensión, placer-dolor, agradable-desagradable y fuerza-debilidad.

Para profundizar en este punto te recomendamos la lectura del artículo «El cuerpo que permite»  donde te explicamos cómo funciona la dimensión corporal.

Ejercicios emocionales

Los ejercicios emocionales facilitan el conectarnos con las emociones básicas, que son informaciones orgánicas de cómo vivo algo o alguien. Alegría (con sus tres manifestaciones: erotismo, curiosidad y ternura), tristeza, miedo y enfado. ¿A qué emoción o dos emociones me conecto al pensar en mi abuela o al ver la imagen de un niño jugando?  Para profundizar en este aspecto, te recomendamos el artículo sobre las Emociones: La Gestión emocional desde la Terapia Gestalt.

Ejercicios cognitivos

Nos permiten darnos cuenta de qué me digo en las distintas situaciones que me suceden, p.e: qué me digo cuando me equivoco o cuando me dicen que tengo que hablar en público. En este nivel también es importante atender a  qué me cuento de mi pasado, mi presente o mi futuro, o qué me cuento acerca de lo que soy o dejo de ser. Interesante, ¿no? Sobre este punto te recomendamos profundizar leyendo otro artículo del blog, acerca del Poder de la Palabra y la Terapia Gestalt.

Un ejemplo de dinámica corporal

Para comprobarlo por ti mismo, el ejercicio de la Gestalt que te propongo es el siguiente:

Cierra los ojos, observa cómo tu cuerpo está presente en el aquí y ahora, acompaña las sensaciones sin intención de cambiarlas.

Date cuenta de:

  • ¿Qué zona de tu cuerpo te indica con mayor claridad que estás en el aquí? 
  • ¿En qué porcentaje del 1 al 100 % lo estás? 

Ahora haz algo con tu cuerpo para aumentar este porcentaje de presencia: caminar por la sala, respirar profundamente, beber, mojarte con agua, realizar pequeños movimientos o gestos…

A continuación se puede añadir una indicación que nos conecte al nivel cognitivo.

Reflexiona acerca de un par de acciones que pueden aumentar tu porcentaje de presencia en el día a día, por ejemplo: beber más agua o tumbarte 5 minutos al día.

La práctica de exploración de estos tres niveles facilita la integración cuerpo-emoción-pensamiento.

 

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